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Hipoacusia, ¿tu hijo oye mal?

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Foto: Shutterstock.
Foto: Shutterstock.

¿Sabes que en la infancia tres de cada mil niños adquiere Hipoacusia de manera moderada a grave? Si no sabes de qué te hablamos, debes conocer que la Hipoacusia es la pérdida o déficit de audición, en mayor o menor medida, y puede ser temporal o definitiva, unilateral o bilateral.  

En adolescentes se produce como consecuencia de la exposición a ruidos excesivamente altos, como cascos etc. y esta disminución de la audición puede generar problemas en comprensión y expresión de lenguaje. A veces se manifiesta por falta de atención en clase. No puede aprender bien, pues no oyen bien. Su gravedad dependerá de la edad en que apareció la pérdida audición.

Muchas veces se manifiesta porque el niño sufre retraso en el lenguaje, al no oír bien no puede reproducir bien los sonidos; el niño habla alto, chilla con frecuencia, pues no controla los sonidos. Debemos fijarnos en que un bebé reconoce el ritmo y la melodía de las voces a los pocos meses de nacer y responden con sonidos, balbuceos etc. y si hay algún problema nos daremos cuenta de que hay que repetirles las cosas porque no oyen bien, es más, quieren que les repitamos con más frecuencia las cosas.

Si el niño sufre retraso en el lenguaje o habla alto hay que consultar con el pediatra

¿Dónde está el daño?

Hay que definir estratégicamente el sitio en que se presenta el daño. La oreja y el conducto auditivo forman parte del oído externo, al final continúa en una serie de órganos sensibles, tímpano, membrana timpánica y cadena oscicular, que es el oído medio y, ya más profundo, está la conexión con el sistema nervioso al que pertenece nervio auditivo, la cóclea, canales semicirculares y la trompa de Eustaquio, que son el oído interno. También se clasifica por el nivel de audición que se pierde -decibelios-. Y el daño es mayor cuantos menos decibelios se perciban.

Los grados de hipoacusia son según sea la intensidad leve, moderada, severa o profunda. Las causas pueden ser por infecciones de repetición, otitis media aguda, otitis media secretora, por ruidos, por inmunidad y, lo más frecuente. por tapones de cerumen.

Valoración del cribado

Es muy importante la valoración del cribado al nacimiento. Las pruebas que se hacen en el hospital se harán posteriormente otra vez con pruebas de diapasones con varios test. Ante la duda, siempre acudir al otorrino.

Sin el cribado, la hipoacusia bilateral grave no se detecta hasta los dos años y las unilaterales leves y moderadas no se suele detectar hasta la edad escolar, cuando ya es bastante tarde. Los padres deben hablar siempre con el pediatra para que éste sepa si el niño sube el volumen de la tele, cómo habla, si hay alguna señal tras ir a la piscina, tras un golpe, detrás medicamento etc.

A veces la hipoacusia no se cura, se usan audífonos, que en la actualidad hay muy variados. Si la hipoacusia es profunda, requerirá de un implante coclear o en el tronco encefálico. Se deberá apoyar para el desarrollo del lenguaje con especialistas en logopedia y, por supuesto, es muy conveniente para todos en general el aprendizaje del lenguaje de los signos.

Valorar según la edad

Hay signos muy importantes que debemos valorar:

  • En un bebé recién nacido se sobresalta o gira la cabeza hacia el lado del ruido.
  • De dos a tres meses, es capaz de descubrir varios tonos o intensidades.
  • De tres a cuatro meses, reconoce las voces y vocaliza,
  • De cinco a seis meses, se ríe, balbucea bien.
  • De ocho a nueve meses, relaciona palabras con los gestos.
  • Cerca del año entiende palabras básicas y dice palabras clave, mama, papa.

Tipos de hipoacusia

Hay tres tipos de hipoacusia

1 Neurosensorial, que es por alteración del oído interno o del nervio auditivo.

2 De conducción, que es después de lesiones del conducto auditivo externo o tímpano, aquí el sonido no llega bien al

3Mixtos, por traumatismo craneal o por otitis crónica o de repetición o de origen genético.

 

Dr. Francisco Pozo Priego. Director Médico Policlínica Longares. www.policlinicalongares.com