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CORTAR LAS UÑAS EN 4 PASOS

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Cortar las uñas a un bebé supone un momento de angustia para muchos padres, si son primerizos. La situación no mejora cuando los pequeños crecen y es más difícil controlar sus movimientos. En el fondo de todo está el temor a hacerles daño o provocarles alguna herida.

Los recién nacidos tienen unas uñas finas, pequeñas y delicadas que se fracturan con facilidad, lo que provoca que se hagan heridas, sobre todo en su rostro. Es a partir de la tercera semana cuando empiezan a ser más resistentes.

Las heridas que se producen al mover sus manitas tienen en jaque a los padres, temerosos de que puedan suponer algún tipo de dolor a su pequeño. Lo cierto es que no son importantes, sólo necesitan estar

limpias y que se sequen al aire. Hay quienes cubren las manos de sus hijos para evitarlas, pero no es bueno que tengan sus manitas constantemente cubiertas. Así que lo mejor es que establezcamos una rutina para cortarlas, verás cómo es más fácil de lo que te imaginas.

En niños muy pequeños tendremos que tener especial cuidado, porque las uñas están muy pegadas a la piel. De todas formas, existen en el mercado una gran cantidad de herramientas para facilitarnos la labor: tijeras para bebé de puntas redondeadas, cortaúñas pequeños, cortaúñas eléctricos, que desgastan la uña con vibración o limas especiales para bebé.

Si no estás segura de poder manejar bien la tijera o el cortaúñas, es mejor que rebajes la uña con una lima especial para bebés, que son suaves y redondeadas. Y cuando te sientas más segura podrás abordar la rutina

1 ELEGIR EL MOMENTO

Cuando realizar algo te produce miedo, es difícil saber cuándo es el mejor momento, pero si tu bebé es pequeño, puedes aprovechar cuando está dormido, seguro que tu delicadeza y cuidado no lograrán despertarlo y conseguirás tu objetivo. Si es algo mayor, recurre a los fuegos, los dibujos que le gustan o aquello que se te ocurra que puede distraerlo. Nunca le debes forzar, si no quiere, pues en otro momento.

2 CÓMO DEBES CORTARLAS

Las uñas están muy pegadas a la piel, como te hemos contado, así que si tiras un poco hacia abajo de la yema del dedo podrás utilizar la tijera o el cortaúñas. Corta siguiendo la línea natural del crecimiento de las uñas, y, para finalizar, redondea los extremos con una lima especial para niños. Las uñas de los niños nunca se deben apurar porque sin quererlo podemos causarles algún tipo de herida. Es fundamental que los niños estén bien sujetos, puedes sentarlo en tu regazo y, mientras, con una mano sujetas bien, con la otra cortas. En niños de 2-3 años lo mejor es que se haga entre dos.

3 …Y LOS PIES

Las uñas de los pies tienen un crecimiento más lento que las de las manos, pero eso no quiere decir que no debamos revisarlas con cierta frecuencia. De bebés al estar descalzos también se pueden arañar con ellas. Al crecer, cuando empiezan a gatear e incluso al andar es importante que esa revisión sea frecuente porque si los zapatos que utilizan les presionan mucho, las uñas van a sufrir esa presión y se romperán con más frecuencia e incluso puede que se le claven, así observar el color por si la uña se está clavando. La técnica a utilizar es igual que con las manos, aunque el corte es mejor recto, sin redondear.

4 LAS HERIDAS

Al cortarles las uñas a niños tan pequeños corremos el riesgo de ocasionarles alguna herida, sobre todo si intentamos apurar el corte o no lo tenemos bien sujeto. No te preocupes, no es algo tan grave, sólo tienes que presionar la herida con una gasa hasta que deje de sangrar. Déjalo al aire y vigila que la herida permanezca limpia. En los más pequeños evita poner tiritas o apósitos, porque corres el riesgo de que se meta el dedito en la boca y sea un riesgo mucho mayor para el bebé.

Si no estás segura de poder manejar bien la tijera o el cortaúñas, es mejor que rebajes la uña con una lima especial para bebés

 

UN CONSEJO

Después de realizar el corte de uñas, sobre todo si es bebé, debes limpiar bien el lugar en el que lo has hecho para que no quede ningún resto y sus manitas. Los trocitos son tan pequeños que pueden quedarse alojados entre sus deditos y acabar en su boca u ojos.