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Has llevado al médico a tu hijo porque tiene enrojecida la piel y se queja de que le pica. Te ha dicho que tiene dermatitis atópica y estás preocupada porque desconoces qué es lo que le está pasando. En este artículo te vamos a dar las claves para cuidar bien una piel atópica.

 

Aunque la dermatitis atópica, también conocida como Eccema infantil, es una afección crónica se puede controlar perfectamente con un tratamiento y, además, entre los 5-8 años tiende a desaparecer frecuentemente. La edad de inicio es muy variada pero entre los dos y los seis meses ya pueden aparecer los primeros síntomas.

MUCHA HIDRATACIÓN

Normalmente se produce un enrojecimiento de la piel, incluso puede haber hinchazón. Las erupciones suelen aparecer, en estos primeros años del niño, en la cara, el cuero cabelludo, las manos y los pies, por lo que será imprescindible realizar un cuidado diario de esa piel atópica.

Suelen ser pieles muy secas, por lo que el tener un humificador en la habitación de nuestro pequeño ayudará, así como utilizar lociones o cremas hidratantes que no sean fuertes y aplicarla dos o tres veces al día. Para la utilización de medicamentos, siempre consulta con tu pediatra o dermatólogo.

Esta patología se ha triplicado en los últimos 30 años, por lo que muchos especialistas creen que este aumento tiene mucho que ver con los contaminantes ambientales y con la disminución de la lactancia materna.

AMBIENTE RELAJADO

Los cambios bruscos de temperatura y los procesos estresantes para el bebé ocasiona la aparición de rojeces en la piel, así que tendrás que procurar un ambiente lo más relajado posible. También la utilización de determinados tejidos en su ropa, sobre todo la lana, hace que aparezcan las rojeces. No deben abrigarse en exceso. En el hogar deben retirarle los objetos que acumulan ácaros, como alfombras y peluches para evitar que empeoren el cuadro de la dermatitis y los brotes.

Cuando se produce un brote hay que evitar que el niño se rasque y se haga heridas, que pueden ocasionar infecciones en la piel. Se deben extremar el cuidado y la profilaxis de los brotes. Lo mejor es utilizar geles sin jabón y los aceites de la ducha todos tienen que ser con PH neutro o ácido.

Hay que recordar que se deben cortar las etiquetas y otros elementos de la ropita que puedan producir roces. Y, muy importante, el lavado de la ropa debe realizarse con detergentes hipoalergénicos y sin suavizantes.

 

Los niños que se alimentan con leche materna suelen ser menos propensos a padecer dermatitis atópica 

 

LO QUE TIENES QUE EVITAR

– No utilices ropa con tejidos irritantes, como pueden ser la lana o lanolina, corta las etiquetas y otros elementos que puedan producir roces.

– En los jabones para el aseo evita que sean irritantes o alcalinos

– Lo mismo tienes que hacer al lavar su ropita, los detergentes no deben ser fuertes, lo mejor que sean hipoalergénicos y no uses nunca suavizantes

– Evita los ambientes muy cálidos y con poca humedad.

– No abrigarlos en exceso

EN EL BAÑO, PRESTA MUCHA ATENCIÓN

No hay nada más placentero para unos padres que ver disfrutar a sus hijos en el momento del baño. Si tu hijo ha sido diagnosticado de dermatitis atópica tienes que tener en cuenta que ese momento tiene que ser especial, porque requiere de unos cuidados específicos.

– Para empezar, debe ser corto y fresco. El agua caliente no va muy bien a las pieles atópicas, así que mejor templadito.

– Ya que no te puedes entretener con él en la bañera haz que los juegos estén incluidos a la hora de tratar su piel.

– Al secarlo pon especial cuidado en no frotar su piel. No restriegues la toalla y quita el exceso de agua.

– Aplica inmediatamente la crema, como mucho a los 2-3 minutos, así atrapará la humedad de la piel y hará más efecto

– Si vas a cambiar de crema, prueba por lo menos un par de días en una zona determinada, y si no tiene ningún tipo de reacción, puedes cambiar.

UN TRUCO

Para aquellos papás que se pasan la noche en vela para que su pequeño no se haga lesiones, un truco que podéis utilizar es que, si ves que por las noches tu hijo se rasca mucho y se hace heridas en la piel, puedes ponerle unos guantes de algodón, así evitarás que con la uñitas se haga lesiones. Con este pequeño truco podréis dormir un poco más tranquilos.

Dr. Francisco Pozo. Director Médico de Clínica Longares. 

Fotos: Shutterstock

 


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